Los profesionales interesados en cursar una formación oficial en la pedagogía pikleriana encontramos en el Instituto Pikler de Budapest una oferta formativa que se adecúa a nuestros intereses. A partir del año 2015, la Fundación Lóczy por los Niños y la Asociación Pikler-Lóczy de Hungría comenzaron a ofertar un Sistema Unificado de Formación de Pedagoga Pikler de Budapest.
Esta formación permite “profundizar en los conocimientos sobre el desarrollo y la educación de bebés y niños, aprendiendo los principios básicos de la aproximación pikleriana, conociendo la práctica y las experiencias cotidianas, así como los resultados de las investigaciones que el Instituto llevó a cabo a lo largo de los años”.
A continuación, podéis observar todos los cursos que componen la certificación como profesional Pikler:

Para mí personalmente realizar estos cursos ha supuesto un antes y un después en mi labor profesional como maestra de escuela infantil 0-3 y como madre. Es apasionante compartir con las profesionales de la Casa Pikler la profundidad de sus investigaciones y sus reflexiones como equipo educativo. El conocimiento que tienen acerca del desarrollo global de los niños y niñas durante los 3 primeros años de vida es profundísimo y se basa en una minuciosa observación que se va construyendo con la práctica, lo cuál propicia unos conocimientos veraces y que no quedan obsoletos, porque se actualizan constantemente.
Si te animas a realizar alguno de estos cursos te invito a que les dediques tiempo de verdad, a que dejes pasar meses o incluso años de un curso a otro para poder digerirlos y que te surjan nuevas dudas y reflexiones fruto de la práctica. La formación no termina en 5 días, esos 5 días de un curso son el inicio de un cambio de mirada y de un cambio de actitud que ha de pasar por lo más interno de tu ser. Supone mucha práctica y desaprender una forma de hablar y tratar a la infancia que tenemos muy arraigada. Es que de pronto te das cuenta de que la infancia convive con suaves violencias diarias por parte de los adultos que supone no ser respetados, y cuando eres consciente de que no estás respetando a un niño/a, ya no eres capaz de no darle importancia. Se produce un cambio profundo en ti.
El título de crianza respetuosa suena muy bien, pero hay que practicar mucho y desarrollar un verdadero arte para ponerla en práctica de forma real. Requiere mucho conocimiento sobre el desarrollo infantil y mucho autoconocimiento y autocontrol. Medir las palabras, los gestos, y actuar acompañando conscientemente, de forma amable y comprensiva el desarrollo de los niños y niñas. Con todo lo que ello implica.
